No cabe duda que la actividad física regular ofrece una serie de posibilidades para “verse y sentirse mejor”.
Estos son algunos de los beneficios con que el ejercicio físico contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas:

  • Aumenta la resistencia a la fatiga e incrementa la capacidad para el trabajo físico y mental
  • Ayuda a combatir la ansiedad, la depresión y el estrés mental
  • Mejora la capacidad para conciliar el sueño
  • Provee una manera sencilla para compartir actividades con amigos y familiares contribuyendo a mejorar aspectos sociales.
  • Ofrece mayor energía para las actividades diarias.
  • Tonifica los músculos e incrementa su fuerza.
  • Mejora el funcionamiento de las articulaciones.
  • Contribuye a la pérdida de peso cuando esto es necesario.

A pesar de todos los beneficios probados, el sedentarismo sigue siendo muy importante entre las poblaciones de diferentes países.

Las facilidades que aporta la vida moderna llevan a las personas a adoptar estilos de vida menos activos. La mayor parte de las tareas laborales no están relacionadas con ejercicios vigorosos y los grandes adelantos técnicos tienden a favorecer la falta de actividad física.

La gente se moviliza en automóvil o en bus, mira televisión o se sienta frente a su computadora en los ratos libres. Todo esto ha llevado al hombre de hoy a un alejamiento progresivo de la actividad física.